La Experiencia lo es todo, pero el usuario es primero


Si algo es cierto es que en las pasadas dos décadas el diseño en el mundo del software era relegado como un gasto superfluo e inútil, dado que el software en general se consideraba algo utilitario y temporal. No era raro pues ver rodando enormes libros con la cinta de "Manual del Usuario" colocada en la portada, ¡incluso en la época de las interfaces de texto!


El asunto es que cuando aparecen las interfaces gráficas las cosas no cambiaron mucho... claro, ya teníamos mouse y bocinas, además de bonitos adornos gráficos, pero la experiencia en general (muchas veces imputada a la potencia del hardware) no cambiaba mucho... excepto que los manuales de usuario los empezaron a distribuir en CD. 😉


Todo esto no es de extrañarse: muchas veces el diseño corría a cargo del mismo equipo de desarrollo donde alguno que otro miembro tenía alguna habilidad extra sobre diseño pero nada más y al final seguían saliendo interfaces complicadas y rebuscadas de las que surgío la frase "diseñado por ingenieros". Por otro lado las personas creativas no tenían herramientas adecuadas para poder acercarse al diseño de software y no había mucha teoría de que echar mano. Para un diseñador gráfico o de interactivos intentar crear software suponía una pesadilla con muchos números y código en la que no quería entrar y en que a la fecha muchos se reusan a entrar. Y no los culpo.


En estos días en que las computadoras y el software están en todos lados (desde la TV hasta el coche) los usuarios sencillamente no tienen tiempo de leer las 570 páginas del manual del usuario, quieren algo que funcione en cuanto empiecen a interactuar con él, que provea ayuda cuando sea necesario y que se adelante a los errores "humanos". La creación de software es todo un reto en sí, pero hay que tener siempre en mente que los usuarios a quien va dirigido este software también son personas, algo fácil del olvidar cuando estamos envueltos en código y deadlines. Por ejemplo: casi nadie se pone a meditar en que hay usuarios con problemas visuales o auditivos (de lo leve a lo severo), problemas motrices que impiden usar el mouse o el teclado con precisión, que hay usuarios que leen más lento que otros, que no son bilingües... y que no todos tienen un título de ingeniería en cómputo.


Expression StudioLa solución es clara: hay que incluir personas creativas en la creación de software y hay que hacer herramientas adecuadas para ellos. En el caso de Microsoft, recientemente se liberó Expression Studio, que es una suite de herramientas para diseñadores gráficos, web y de interactivos para crear páginas y sitios web (Expression Web), diseño basado en vectores (Expression Design), multimedia para escritorio y web (Expression Blend) y manejo de acervo digital (Expression Media). Todas estas herramientas están listas para empezar a usarse (vayan y bajen los trials) y se integran con herramientas que los programadores conocen bien como Visual Studio.


La idea con estas herramientas no es crear nuevas disciplinas sino tender puentes entre los creativos y los desarrolladores, y con un poco de suerte también entre el mundo del software y de los usuarios finales las personas.

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