Diseño para estilo metro y para el escritorio


Hemos pensado que sería un buen momento para hablar sobre el punto en que nos encontramos en cuanto a la interfaz de usuario de Windows 8.

Hasta ahora has podido ver dos elementos diferentes del diseño de Windows 8: el primero, una interfaz de usuario estilo Metro que hemos mostrado anteriormente en un vídeo que han podido ver millones de personas. Y hace poco hemos descrito en este mismo blog algunas de las mejoras que estamos incorporando a ciertas herramientas muy conocidas del escritorio Windows, como es el Explorer y el cuadro diálogo de copia de archivos. Nos hemos encontrado que estos cambios han dado lugar a muchos comentarios.

Algunos de vosotros probablemente os estaréis preguntando cómo funcionan estas partes de forma conjunta para dar lugar a una experiencia armoniosa. ¿Tenemos dos interfaces de usuario? ¿Por qué no pasamos todo a la experiencia de estilo Metro? Por otro lado, otras personas consideran que Metro es sólo útil en tabletas y pantallas táctiles y que no debemos “embutir” todo Windows 8 dentro de ese diseño.

Se trata de lograr un punto de equilibrio y seguramente hablaremos mucho de eso en este blog en los próximos meses. Disponer de ambas interfaces de usuario juntas de manera armónica es un objetivo muy importante en Windows 8. Como punto de partida para este análisis, os comento cómo hemos abordado el diseño de Windows 8 desde sus primeras etapas.

Empezamos a planificar Windows 8 durante el verano de 2009 (antes de que saliera al mercado Windows 7). Desde el primer momento nuestra idea ha sido replantearnos Windows por completo y mantener nuestras mentes abiertas a reconsiderar incluso los aspectos más básicos del modelo de usuario, la plataforma y las APIs, así como las arquitecturas soportadas. Nuestro objetivo era un diseño sin ataduras.

Se trata de una estrategia realmente ambiciosa, involucra las herramientas, APIs, lenguajes, convenciones de interfaz de usuario e incluso algunas de los presunciones más básicas que afectan al PC. Por ejemplo ¿Cómo se aíslan las aplicaciones unas de otras, o cómo se evita que unas aplicaciones se coman toda la carga de la batería? ¿Cómo podemos conseguir que instalar (y desinstalar) aplicaciones sea tan rápido y sencillo como cambiar el canal de la TV? ¿Cómo podemos atraer a la máxima cantidad de desarrolladores posibles a esta nueva plataforma? ¿Cómo podríamos crear una interfaz táctil en primera instancia con un solo punto de vista?

Cuando empezamos a mostrar las primeras demos de Windows 8 presentamos nuestra nueva experiencia llamada Metro –rápida, fluida, envolvente, atractiva y centrada en las aplicaciones. Estamos seguros de que a medida que vayamos mostrando más en los próximos meses, podrás percibir hasta qué punto hemos remodelado Windows. El estilo metro es mucho más que un diseño visual, como veremos a continuación.

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Al mismo tiempo, sabemos que Windows 7 ha tenido un gran éxito. No es solo una cuestión de cifras de ventas o de la cantidad de gente que lo utiliza, sino también de la intensidad con que se utiliza. Cientos de millones de personas dependen de la interfaz de usuario de Windows 7 y de las aplicaciones y dispositivos que funcionan con Windows a diario, y de nosotros valoran (y esperan) que sigamos manteniendo los aspectos positivos de esta experiencia en sus próximos PCs.

A la luz de todo esto, el papel que juega el escritorio Windows es evidente. Es donde funcionan los cientos de miles de aplicaciones que la gente utiliza hoy día, entre ellas una inmensa cantidad de programas de software de empresa y se ofrece un nivel de precisión y control que es esencial para ciertas actividades. Las cosas que hoy en día hacen los usuarios en un PC no van a borrarse de un plumazo por el hecho de que existan ahora aplicaciones nuevas con estilo Metro. Los procedimientos y elementos de interfaz que hoy utilizan los usuarios (ratones, teclados físicos, touchpads) no dejan de repente de tener utilidad ni son “malos” porque ahora la interfaz táctil se considere la opción de primera instancia. Estas herramientas y medios, casi siempre, son los más ergonómicos, rápidos y potentes para realizar muchas de las tareas posibles con el ordenador.

Nosotros éramos conscientes al rediseñar la interfaz de usuario de Windows 8 de que no ibais a cambiar de la noche a la mañana y convertir toda esta herencia en algo completamente nuevo. En realidad eso es una idea que a ciertos usuarios les causa cierto temor. Pero otros ya han dicho que es el único camino que podemos seguir. Ahora, incluso aquellos que se han pasado con entusiasmo a las tabletas, también disponen de un portátil para esas ocasiones en que necesitan un control más preciso o tienen que utilizar alguna de las aplicaciones de misión crítica (y que aún están en desarrollo). Tener que emplear dos tipos de dispositivos diferentes no es lo que quieren los usuarios, los programas de “escritorio remoto” para las tabletas y teléfonos se han hecho muy populares, pero son intentos un tanto torpes de emular la utilidad y la potencia del escritorio de Windows 7 dentro de un nuevo factor de forma.

¿Y por qué no empezamos desde cero? ¿Por qué no eliminamos todas las funcionalidades del escritorio y solo ponemos la experiencia Metro? ¿Por qué no “convertimos” todo a Metro? Los argumentos para la “tabla rasa” son bien conocidos, tanto a favor como en contra. Hemos optado por seguir el camino de crear un diseño sin ataduras con el pasado. Un diseño que asimile de verdad lo mejor de los dos mundos que podemos ver hoy en día. Nuestra perspectiva descansa sobre la base de una arquitectura de PC abierta, que ha demostrado ser flexible y adaptable a lo largo de numerosos cambios muy importantes en la evolución del hardware y con respecto a los nuevos paradigmas de software. Esta flexibilidad ha sido la piedra angular gracias a la cual han podido desarrollarse todas las transformaciones habidas en los últimos años sobre la interfaz de usuario, en la conectividad, en los modelos de programación y en las capacidades del hardware (por solo mencionar unas pocas).

Creemos que existe un hueco para una orientación más elegante, quizás más sibarita. Ahora tenemos una interfaz estilo Metro atractiva, rápida y fluida, y una enorme variedad de aplicaciones nuevas que podemos utilizar. Estas aplicaciones tienen nuevos atributos (una plataforma) que va bastante más lejos que lo que supone un estilo gráfico (y mucho más que va a tener en su versión definitiva). Como hemos mostrado, ofrece una experiencia táctil increíble y también funciona con ratón, teclado y otros dispositivos de entrada. Y si lo que quieres es no salir nunca de este mundo de Metro, no vas a ver el escritorio –ni siquiera lo vamos a cargar (dicho de otra forma: el código literalmente no se cargará), salvo que indiques de manera explícita que quieres ir al escritorio. Esto es lo que significa “reimaginar Windows”.

Pero si consideras que la experiencia de escritorio es importante –por la precisión de su control, la potencia de su sistema de ventanas y la gestión de archivos, por su compatibilidad con cientos de miles de programas y dispositivos que ya existen, porque lo necesitas para ejecutar el software de tu empresa- estas capacidades las tienes a tu disposición también. No necesitas cambiar a un dispositivo diferente si quieres editar fotos o películas con medios profesionales, o crear documentos en tu trabajo o en el colegio, administrar grandes cantidades de documentos o datos, o realizar la innumerable cantidad de cosas que hace la gente hoy en día en sus equipos. Y si no quieres hacer ninguna de estas “cosas de PCs”, realmente no tendrás que hacerlas ni tendrás que renunciar a parte de memoria del equipo, duración de la batería o uso de recursos del hardware. Si quieres o necesitas estas funcionalidades, puedes pasar a ellas de manera sencilla y fluida, porque lo que hay detrás es Windows. Básicamente debes pensar que el escritorio de Windows no es más que otra de las aplicaciones.

Windows 8 combina toda la potencia y la flexibilidad que tenemos en los PCs actualmente con la capacidad de disfrutar de la experiencia del estilo Metro. ¡No hay que renunciar a nada!. Puedes tener un equipo que haga todo lo que quieres y necesitas. Puedes conectarlo a los periféricos que quieras. Puedes utilizar dispositivos diseñados para conseguir pantallas de gran formato y otros periféricos. Puedes utilizar dispositivos convertibles que pueden ser atractivas tabletas en un momento y potentes portátiles al rato siguiente.

Lo que nos devuelve otra vez a las mejoras que estamos incorporando en la experiencia de escritorio: creemos en el escritorio de Windows. Es capaz de poner en marcha las experiencias que a día de hoy convierten al PC con Windows 7 en el dispositivo más popular del mundo. Así que, aunque creemos que con el tiempo muchos nuevos escenarios estarán mejor servidos con aplicaciones estilo metro, previsiblemente en el futuro el escritorio seguirá jugando un papel muy importante en la vida de muchas personas. Por eso queremos mejorarlo. Mantenemos un diálogo permanente con la gente para saber qué piensan sobre nuestra estrategia al respecto del diseño y las posibilidades que se nos abre, pero también queremos poner estas posibilidades dentro de un contexto más amplio, como es el de la incuestionable utilidad del escritorio.

Nuestro objetivo está claro: no queremos ataduras. Si quieres, puedes cambiar sin problemas entre las aplicaciones de estilo Metro y el escritorio Windows mejorado. Las aplicaciones, dispositivos y herramientas actuales seguirán utilizándose y mejorarán en Windows 8. Por otro lado, si lo que quieres es sumergirte exclusivamente en las aplicaciones de estilo Metro (y en la plataforma) y utilizar esta nueva experiencia de usuario, ¡también puedes!. Los desarrolladores pueden hacer uso de las APIs más apropiadas para el tipo de software que quieran crear. La gente puede discutir sobre si necesitan o no ciertos aspectos del producto, pero esto siempre ha sido así. Todo ello es posible gracias a la enorme flexibilidad de Windows.

Esto es solo el principio de la discusión. Hablaremos largo y tendido a medida que vayamos profundizando en otros detalles de la interfaz de usuario de Windows 8. Estamos generando una experiencia totalmente nueva, reconsiderando todo desde el nivel del puro hierro hasta la experiencia del usuario, para abrir el camino a nuevas posibilidades, nuevos escenarios, nuevas aplicaciones y nuevas formas de utilizar el PC

FUENTE: Steven Sinofsky – http://blogs.msdn.com/b/b8/archive/2011/08/31/designing-for-metro-style-and-the-desktop.aspx

 

Saludos,

El equipo de MSDN España

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